
Nuestro columnista y amigo Juan Antonio Arrasate, maratonista y Ironman, sufre un grave accidente en la carretera San Martín donde frecuentemente entrenamos bicicleta.
Editorial año 2004
Hoy Juan Antonio felizmente corre con nosotros
Cloto hila en la rueda, Láquesis determina la longitud del hilo de la vida, y Atropos la corta; son las Moiras o Erinias, también llamadas Normas, Grayos o Hécate de triple rostro, imágenes mitológicas con la que los griegos hablaban del destino, señalando que hasta los mismos dioses estaban sometidos, pues habían emergido de la Madre Noche antes de que Zeus y Apolo trajeran la revelación divina de que el espíritu del hombre era eterno e indestructible.
El tipo de destino al que me refiero, escapa de la creencia popular de la predestinación que es como se entiende ordinariamente, las Moiras sólo equilibran cualquier tipo de transgresión a la ley natural. Siempre hay preguntas y reflexiones cuando ocurre un accidente inesperado. Salir de la vorágine de la vida; ésta nos pide un espacio, nos entrega un mensaje que el sabio sabrá interpretar pues nada de lo que ocurre es por simple casualidad o coincidencia.
Es cuando topamos fondo, cuando o perdemos todo o creemos que es todo, pero asimismo ganamos aquello de lo que probablemente carecíamos o ansiábamos en nuestro subconsciente.
Hay un largo camino para Juan Antonio, y es quizás cuando se ponen a prueba las virtudes tan arraigadas en nuestra afición, es decir, la paciencia, persistencia, el recomenzar. También una tarea para nosotros sus amigos, estar cerca, pues la sola presencia y apoyo hará más llevadera esta recuperación, tarea dura sólo para hombres de acero como él.
Sobrarán muchas cosas, sobrarán muchas primaveras y veranos, sobrarán incluso amaneceres y la majestuosidad de la montaña, casi todo sobra si no podemos correr, pues sentimos que estamos presos y privados de libertad. Que no te sobre nada Juan Antonio, el guerrero hoy se sienta pues es momento de dejar de actuar y salir de la vorágine de la vida y hacer un espacio para meditar, mantenerte inmóvil, aquietar tu espíritu; buscar la soledad, solo así podrás ver con la claridad necesaria lo que la vida te ha pedido esta vez. Voluntad será un ingrediente clave; sabemos que de ésta el Señor te dotó con creces.
Son tus amigos, los triatletas de la UC, o nosotros, los de camiseta amarilla, quienes estarán contigo en el proceso de volver a empezar; eres importante en nuestro grupo.
Sorteaste a la misma Atropos y tienes un compromiso con Láquesis, Cloto sigue urdiendo.
Que no te sobre nada, y que el cariño de tu familia, de tus amigos de la UC, y de nosotros -los del Santiago Runners- sea el ingrediente que anime a esa enorme dosis de voluntad para volver a correr.
Juan Antonio, te vamos a esperar en la partida.