martes, 21 de diciembre de 2010

La última carilla del 2010


La última carilla que es escrita antes de imprimir cualquier periódico, es la editorial, una reflexión de lo que se publica, un mensaje del contenido. Esta encierra la esencia y línea de pensamiento de la publicación, que en nuestro caso está inmersa en el correr.

Similar al soltar amarras del zarpe de una nave, o a la miradita en el espejo antes de salir de casa, o al apriete y doble nudo en las zapatillas antes de comenzar la carrera, estas líneas se escriben y afinan a última hora, observando una suerte de puesta en escena de todos los mensajes que cada artículo a bordo de la edición encierra, que en nuestro caso son todos escritos de manera voluntaria y solo por amor a participar con similar entusiasmo al que tenemos para correr.

En estas fechas despedimos el 2010, un año que nos deja enseñanzas fruto de duros escenarios de aprendizaje y tareas de crecimiento, ésta es una última edición donde además cerramos una etapa de un período de algunos años en que hemos intentado comunicar a nuestros socios y difundir actividades y pensamientos circunscritos a la afición de correr, lo que ha sido una definición que ha marcado la línea de pensamiento y focalización de nuestros mensajes, hoy queremos insistir con consecuencia a ésta, ya que de tanto correr logramos ser buenos corredores, quizás no buscando obtener los mejores tiempos, pero seguros de estar disfrutando intensamente la corrida.

Estos son tiempos de nuevas definiciones, tiempos en que un renacer necesita de un morir y un renovar, con los riesgos que ello implica, los ciclos de la naturaleza son implacables e inundan todo su entorno, incluyéndonos. Un nuevo año comienza, nuestros planes y sueños lo contemplan y lo esperan, con nuevos propósitos y declaraciones internas, planes de entrenamiento y maratones programadas. Un nuevo ciclo comienza, hay que darle espacio a lo que puede ser, si no lo hacemos no hay aventura, no hay audacia; aquellas personas que se aislan en su éxito o en su fracaso, lo hacen en la sobre-rutina de sus actividades dejando de cuestionarse su existencia, cayendo en depresión y eventualmente en la entropía y destrucción.

La renovación será siempre mejor si sabemos disfrutar del camino, lo que hemos aprendido en el tiempo al correr y correr. Así, esta última carilla para desear a todos los runners un año 2011 atrevido, renovado y muy feliz.